¿Por qué la psicología? Una reflexión obligatoria

John Jairo Jimenez Cerquera

 

Abstract: El presente ensayo pretende analizar algunos ejemplos en los cuáles la suplantación de la psicología por otra disciplina tiene consecuencias no únicamente a nivel individual. Por el contrario, estas aventuras llegan a tener alto impacto social. La psicología es una disciplina de gran importancia en un mundo globalizado en el que se hace cada vez más necesario el entendimiento del hombre y su comportamiento. 

Introducción

¿Permitiría que lo intervenga quirúrgicamente una persona que no es médico, máxime cuando está en juego su vida?, o ¿qué ante un Tribunal y en un juicio importante lo represente una persona que no es abogado?, o mejor ¿que su declaración de impuestos la presenté una persona que no es contador? La respuesta lógica es no, y seguramente por una razón de peso: el resultado distaría de ser el adecuado y tendríamos graves problemas de salud, legales o económicos.

Sin embargo, es sorprendente ver como muchas intervenciones psicológicas, son realizadas por personas que no son profesionales de la psicología y por ende no cuentan con la formación y experticia para hacerlo.

Este ensayo pretende analizar algunos ejemplos en los cuáles la suplantación de la psicología por otra disciplina tiene consecuencias no únicamente a nivel individual. Por el contrario, estas aventuras llegan a tener alto impacto social.

La primera parte presenta algunos ejemplos de suplantaciones irresponsables de la función del psicólogo, y de las consecuencias conexas. A continuación, se analiza brevemente la práctica de la psicología en Colombia y finalmente se establecen conclusiones.

 

Suplantaciones fallidas. Principales casos en el entorno.

La aplicación e interpretación de pruebas psicotécnicas es uno de los lugares más comunes en el cual administradores, economistas, ingenieros, abogados, comunicadores, entre otros profesionales no idóneos para este proceso, cometen serios errores que acaban incrementando el nivel de conflictividad de empresas y organizaciones, o seleccionando personal disímil de las necesidades reales de la misma.

El exceso de automatización de los procesos, o incluso la obtención de resultados emitidos por software han significado graves problemas. Algunos estudiosos como Atorrasagasti y Gómez (2005) señalan que existen serias dificultades en la interpretación de resultados que pueden conducir a casos de segregación, que se han manifestado en varios lugares en los cuales personas sin el perfil indicado eran encargadas de la ejecución de estas pruebas.

Otros temas son aún más sensibles, como la rehabilitación de personas que han sufrido dependencia a las drogas o el alcohol. En esta área encontramos “terapeutas” que son en realidad individuos rehabilitados y que desde su “vivencia” asesoran y realizan tratamientos.

En las áreas de formación y capacitación encontramos una gran variedad de ofrecimientos, pero sólo mencionaremos los Coach Certificados, que por lo general no son psicólogos y después de realizar entrenamientos grupales se sienten en la capacidad de “cambiar vidas”, sin medir de forma rigurosa el impacto de sus acciones.

En el mismo sentido se encuentran los movimientos de la “nueva era”, en donde descubrimos una diversidad de ayudas al “ser humano” que parten desde la programación neurolingüística y termina en regresiones, hipnosis, parapsicólogos, lecturas de auras, cartas astrales, ley de la atracción, los cuánticos, entre otros.

Y qué decir de la oleada de consejeros matrimoniales, espirituales, reinas, exfutbolistas, entrenadores, sólo por mencionar algunos, que se han dedicado a orientar vidas de manera informal, pero que guían a las personas como profesionales, sin ningún sustento técnico o científico.

En no pocos casos estas orientaciones están basadas únicamente en experiencias de vida, e incluso en prejuicios o supersticiones que explican en parte el éxito de sus negocios. Constantes faltas a la ética y rigurosidad profesional que debe primar en el trabajo con personas –máxime cuando se ejerce algún tipo de influencia vital – son extremadamente comunes en este campo.

Al igual que los anteriores, podríamos listar muchos más casos. El argumento central es que estas interacciones informales generan desconfianza y posiciones de poder que ubican a personas de estos perfiles en lugares privilegiados, y a las que consultan, en un lugar vulnerable.

Por lo general, quiénes se dedican frecuentemente a pseudo-disciplinas de este tipo denigran frecuentemente de las intervenciones profesionales y minimizan el trabajo de los psicólogos.

 

Regulación y contexto de la psicología.

Los casos mencionados anteriormente permiten dar valor a la rigurosidad y el profesionalismo como valores de referencia cuando se intervienen a seres humanos. La ausencia de ello suele ser adversa.

Es sumamente importante comprender que estas intervenciones no son juegos de fórmulas mágicas, improvisación, subjetividad, creencias o mitos. Por el contrario, revisten gran seriedad. Esta es la razón fundamental de que existan disciplinas como la psicología, que brinda herramientas con respaldo científico, sin mencionar que garantizan procesos con altas calidades éticas para las personas.

El psicólogo se debe distinguir por sus altos estándares de calidad, manejo ético de procesos, confidencialidad, preparación, investigación, responsabilidad, compromiso, criterio entre otros, que en suma garantiza resultados efectivos acordes a las necesidades de su interlocutor. Además, los profesionales de la psicología deben observar parámetros legales establecidos en normas y regulados por entidades de control.

En países desarrollados el rol del psicólogo se ha ganado una posición respetada y privilegiada en el medio científico. Por tal razón, el ejercicio de esta profesión está estrictamente regulado y es constantemente evaluado por cuerpos colegiados, al punto que para ejercer la profesión se deben acreditar y validar de forma permanente los conocimientos, la experiencia e inclusive es propicio mencionar que su homologación no es permitida para profesionales de otros países y el ejercicio ilegal es fuertemente penalizado.

En Colombia existe suficiente normatividad que regulan el ejercicio de la profesión del psicólogo, partiendo desde los principios consagrados por la Constitución Colombiana en su artículo 26, en donde determina que: “Las autoridades competentes inspeccionarán y vigilarán el ejercicio de las profesiones.” (Constitución Política de Colombia , 1991 ).

En este mismo marco jurídico encontramos la Ley 1090 de 2006, que “reglamenta el ejercicio de la profesión de Psicología y dicta el Código Deontológico y Bioético” (Congreso de la República de Colombia, 2006).  Igualmente en el sistema de seguridad  social integral creado por la ley 100 (1993) se contemplan organismos de control del ejercicio de la profesión como son los ministerios de educación, protección social, y las secretarías de salud departamentales. También se cuentan entre ellos el Tribunal Nacional Deontológico y Bioéticos de Psicología y el Colegio Colombiano de Psicólogo.

Aun así, encontramos que existe flexibilidad, permisividad e ilegalidad en la práctica de la profesión. Cabe entonces la pregunta: ¿Por qué sucede esto a pesar de existir normatividad y entidades de control suficientes?

La respuesta se plantea en múltiples escenarios. El primero es la dificultad regional (en América Latina) para entender la salud mental como un tema de primer orden. En una gran parte de países, es un tema vedado, relegado y en ocasiones de poca importancia. Para otros es un tema vergonzante de enfermos irrecuperables. En conclusión, existe aún en nuestro entorno una fuerte estigmatización a la atención y tratamiento de la salud mental.

Un segundo aspecto es la calidad de los profesionales de psicología en Colombia. La disminución de la misma guarda relación cercana con el surgimiento de facultades de psicología de forma descontrolada. La responsabilidad estatal en el control de las instituciones educativas, la revisión de los contenidos, directivos y docentes fue escasa. Ese control tampoco se ve reflejado en sanciones a las personas que de forma inapropiada y en ocasiones ilegal ejercen y se anuncian como profesionales de la psicología.

Lo tercero es reconocer el poco estímulo académico que permite la investigación científica y que es el soporte  básico para innovar y avanzar en la disciplina, para mejor ilustración un ejemplo contundente: En nuestro país no existe una prueba psicotécnica propia, es decir creada y validada por nuestra población (sí existe no se conoce y mucho menos se aplica), pero por el contrario si existen una infinidad de pruebas extranjeras (españolas, argentinas, americanas, entre otras) que son “validadas u homologadas” con toda la naturalidad, sin control y que se venden en línea incluyendo respuestas automáticas, desconociendo inclusive los derechos de autor.

Lo cuarto y no menos grave es la baja consciencia gremial de nuestra disciplina, aquí es donde  recobran importancia mayor todo tipo de asociaciones, federaciones, confederaciones, corporaciones de universidades, facultades, docentes, estudiantes y egresados de Psicología e igualmente la promoción de Colegios, Observatorios, Laboratorios de Psicología entre otros, puesto que estas organizaciones motivan la defensa y reivindicación de la profesión; por ejemplo, estamos lejos de encontramos entre las mejores profesiones remuneradas en Colombia, encontramos profesionales de la psicología que ganan salarios de técnicos y hasta salarios mínimos o profesionales que en algunos casos trabajan a destajo por precios irrisorios.

La importancia de impulsar la psicología. Conclusiones.

En los países en vías de desarrollo, existe la tendencia a estudiar carreras tradicionales como las  ingenierías, las ciencias financieras y económicas, la medicina y el derecho*, dejando en segundo plano las ciencias humanas, que según Wilhelm Dilthey “son las ciencias del espíritu que permiten la comprensión del hombre en su proceso de formación y de adaptación en la sociedad, ello lleva a un acercamiento de los modos cómo el ser humano ha expresado su desarrollo material dentro la sociedad, sus retrocesos y avances en la conformación de una cultura, que para cada región expresa una diversidad e identidad propia” (Dilthey, 1995 )

Los tiempos han cambiado y la vida moderna ha impuesto nuevos retos: debemos competir en un mundo globalizado y atiborrado de información, inmersos en nuevas reglas del consumo, además con tiempos limitados para nuestras familias, hijos y por supuesto para nosotros mismos. Pero, así como la realidad ha cambiado, las disciplinas que estudian a los seres humanos se deben reinventar para dar respuestas apropiadas a los individuos que las esperan, es aquí donde la psicología tiene una responsabilidad inmensa y es la de proveer a los seres humanos de herramientas apropiadas para entender y resolver su vida moderna con éxito.  Por eso la psicología siempre será una reflexión obligatoria. Hay que defenderla con profesionalismo.

Referencias

Atorrasagasti Olavarrienta, J. R., & Gómez Laguna, L. (2005). Pruebas psicotécnicas, material adaptado para opositores. Zaragoza: Maestria editorial .

Congreso de la Republica de Colombia. (1993). Ley 100 . Bogotá, Colombia .

Congreso de la República de Colombia. (2006). Ley 1090 . Bogotá, Colombia.

Constitución Política de Colombia . (1991 ). Bogotá , Colombia .

Dilthey, W. (1995 ). Introducción a las ciencias del espíritu. Mexico: Fondo de Cultura Económica.